Author Topic: Joculatores Upsalienses - Skogen, Flickan och Flaskan · Woods, Women and Wine  (Read 342 times)

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Cada dos años, un nuevo LP. Pequeñas variaciones, pero el mismo esquema que en los dos anteriores. Música medieval y del primer Renacimiento, con predominio de esta última. Repertorio alemán con pequeñas pinceladitas italianas, francesas, italianas y españolas (tres piezas del Cancionero de Upsala, del que seguramente toman el nombre; ya había una en el disco anterior y habrá muchas más en el siguiente). Quizá haya una mayor proporción de obras cantadas, pero, como siempre, con otras instrumentales hábilmente intercaladas.

El título lo encuentro algo 'machista'. Sin entrar en orientaciones sexuales, una cosa equivalente más apropiada hubiera sido 'Orgía en el Bosque', sin distinción de género. En inglés y alemán con las tres W iniciales la cosa queda muy de márketin, no sé cómo no buscaron otra palabra sueca para tener tres F, tal vez no haya. Tratando de averiguar el significado exacto con el translator no me di cuenta de que lo había usado para traducir al italiano la última vez y obtuve "Foresta, la ragazza e la bottiglia". Con eso tuve bastante y no me molesté en cambiar a español, que seguramente daría algo menos sugerente.

La edición en CD la rellenaron con obras de las Piae Cantiones, que además van al principio, con lo que en mi opinión "se mata" el espíritu del disco (como esos bises en los conciertos clásicos, que casi nunca tienen nada que ver con lo escuchado antes).

No sé si es porque lo estoy escuchando por la mañana, pero el sonido me parece mejor, las interpretaciones más robustas, las voces más homogéneas, con maullidos gatunos menos escandalosos en las obras españolas (esta vez también en otras obras). Comienza a haber interpretaciones algo más largas, tres de unos cuatro minutos o más.

Precisamente el Saltarello inicial es una de ellas. Instrumentación totalmente inusual, con un preludio improvisado, como dicen en las notas, que te deja expectante, intentando entrever (entre-oír) la melodía entre la hojarasca improvisatoria. Esto en directo quedaría 'sublime', con el previsble alargamiento. Excelente. Nunca me canso de agradecer que me ofrezcan vino viejo en odres nuevos. Mucho más breve, pero igual de 'innovadora' es la estampie reale.

Tras el Saltarello, la primera obra temática, la boscosa de Giovanni da Firenze, que me ha convencido mucho más que la Primavera de Landini del LP anterior. El vino lo pone Wolkenstein (estupenda interpretación) y volvemos al bosque y a la mujer con Es fur ein Pawr, esa canción que como dije en A la via! tengo asociada a Campanadas a medianoche. Esta vez he querido comprobarlo: youtube, 39:30. Moviéndome por la película he escuchado muchísima música medieval, ya desde el principio, hasta alguna cantiga en la versión de New York Pro Musica. Buscando algo sobre la banda sonora, en la wikipedia alguien dice que "La partitura fue compuesta por Angelo Francesco Lavagnino, que había trabajado con Welles en Otelo, y se grabó en un estudio italiano que pagó a Lavagnino su trabajo en la película a cambio de los derechos de la música". No digo que no, pero gran parte de la música que se oye llevaba ya muchos siglos compuesta y con novios.

Las tres obras del Cancionero de Upsala forman una especie de bocadillo con el pan estridente (Vesame y abraçame, Falalalan) y el jamón untuoso (Dizen a mi), soberbio, parece mentira que sean el mismo grupo, en el mismo disco, del mismo cancionero.

Otra de las obras largas es el Under der Linden (Under con d) de Vogelweide, bueno, del trovero desconocido. También con instrumentación arreglada por Sven Berger, arpa y gemshorn, que apenas se oyen, casi con sordina. Lentísima. Preciosa. La voz en las antípodas del Vesame.

La cara B comienza opíparamente, con la graciosa burla del Vitrum nostrum gloriosum. Aunque me gusten más las cosas serias, esto puede servir, como las canciones de los goliardos, de pequeño desquite por el sufrimiento espiritual a edades tiernas infligido por tanto asustaniño de una religión muy mal entendida, puro terrorismo espiritual. Que Dios los tenga en su gloria.

Esto se está alargando, así que nada más citar las cuatro hermosas versiones de Elslein lieb(st)es Elselein, la pieza de Dowland, que tuve que comprobar que no era una pieza alemana más (está interpretada con el mismo mood) y la famosísima Margot, labourez les vignes de Arcadelt, que no tiene bosque pero sí mujer (y vino en perspectiva).