El canto visigótico-mozárabe / Eduardo Paniagua
Santiago y la antigua Liturgia Hispana





hispanomozarabe.es
Pneuma «Colección histórica» PN-1270
2011







Ad pacem. Liber Omnium Offerentium
Cantoral mozárabe 3 D. Cantatorio Toletano (B) · Jn 14, 27

1. Pacem meam do vobis  [2:11]
canto, tromba marina, campanil y pandora

Responsorium. Ex officium defunctorum
Liber Laudis Toletano. Cantoral 4 (C)

2. Surgam et ibo ad Patrem meum  [6:33]
canto, flauta dulce, flauta travesera, pandora, fídula, viola oriental

Ad confractionem panis | Cantatorio Toletano 2 (B)
3. Gustate et videte quam suavis est Dominus  [2:44]
canto y coro, campanas-cuenco

Hymnus | Antifonario visigótico-mozárabe, Catedral de León, siglo X
4. Gloria in excelsis Deo  [12:05]
coro, campanas-cuenco


Ieremiæ Prophetæ
Antifonario Mozárabe de Silos, Burgos. Archivo de la Abadía, ms 9
Breviario notado procedente de San Rosendo de Celanova, s. XIII


5. Lamentatio · Feria V in cœna Domini  [8:01]
Lamentación de Jeremías. Lección I de Jueves Santo · cap 1, 1-14
canto y salterio


6. Lamentatio · Feria VI in Parasceve  [7:40]
Lamentación de Jeremías. Lección I de Jueves Santo · cap 2, 8-15
canto y salterio


7. Oratio · Sabbato Sancto  [5:13]
Oración de Jeremías, Sábado Santo · cap 5, 1-11
canto



8. Campanas de ritual  [5:43]
seis campanas-cuenco

Prælegendum. Officium mortuorum
Breviarium Gothicum · Liber Laudis Toletano. Cantoral 4 (C)

9. Fac cum servis tuis, Domine, misericordiam tuam  [3:11]
canto y coro, tromba marina, flauta dulce, pandora

Liber Omnium Offerentium. Cantoral 3 (D) & Missale Mixtum
secundum regulam Beati Isidoro dictum Mozarabes, Petrus Hagenbach, Toledo 1500

10. Per gloriam nominis tui Christe Fili Dei  [2:38]
canto, campana bizantina, campanas-cuenco y tintinabulum

Tropo de Benedicamus Domino. Conductus
Magister Albertus Parisienses, h. 1146-1177 · Codex Calixtinus, cc 96, siglo XII
11. Congaudeant catholici   [6:18]
coro, salterio y tintinabulum









MÚSICA ANTIGUA
Eduardo Paniagua

César Carazo, canto solista, coro y fídula
Eduardo Paniagua, coro, salterio, tromba marina, flauta dulce, campana bizantina y tintinabulum
Luis Paniagua, campanas-cuencos, campanil y viola oriental
Felipe Sánchez, pandero y coro
Jaime Muñoz, flauta travesera y coro
Samuel Cruz, coro


Transcripción: Casiano Rojo, Germán Prado, Ismael Fernández de la Cuesta y Juan Carlos Asensio
Ornamentación: César Carazo y Eduardo Paniagua

Sonido: Hugo Westerdahl

Portada: Antifonario mozárabe de León
Diseño gráfico: Pneuma
Translation: Lesley Ann Shuckburgh
Depósito Legal: M-48903-2010

Colaboración con la Dirección General de Promoción Cultural de la Comunidad de Madrid




English liner notes










EL CANTO HISPANO EN LOS TEMPLOS VISIGODOS

En el año 475 los visigodos dirigidos por Eurico se instalan en Hispania como reino unificado por la monarquía con centro en Toledo. Después del periodo arriano en los siglos V y VI, tuvo lugar el esplendor del periodo gótico católico en el III Concilio de Toledo 589-711. Los templos, creados para la liturgia y el canto, son de arquitectura gruesa y resistente labrada con sillares de piedra con cenefas o frisos a distintas alturas (ornamentación en los muros y melismas en el canto). Arcos de herradura y columnas romanas reutilizadas con capitel troncocónico corintio o bizantino con cimacio. Planta de cruz latina o griega inscrita en un rectángulo con único ábside, indicador de un culto único.

¿Cómo serían los cantos litúrgicos en los templos visigodos de San Miguel o San Félix de Toledo, San Zoilo en Córdoba, San Millán de la Cogolla, San Juan de Baños en Palencia, Santa María de Quintanilla de las Viñas en Burgos, San Pedro de la Nave de Zamora, Santa Comba de Bande en Orense, San Fructuoso de Montelios en Braga? Y posteriormente a las iglesias prerrománicas asturianas de influjo franco bizantino construidas entre los años 842-866, ¿cómo serían los cantos en los templos mozárabes de San Miguel de la Escalada, Santiago de Peñalba de León, San Cebrián de Mazote en Valladolid, San Baudelio de Berlanga en Soria y San Quirce de Pedret en Barcelona?

La música era importante para los visigodos. Según san Isidoro (de León) de Sevilla (h. 556-636), Etimologías 1.3, cc. XVI y XVII:

Sin la música no hay nada perfecto, digamos que nada existe sin ella, porque al decir de los pitagóricos, el mundo consta de cierta armonía de sonidos y los mismos cielos marcan sus círculos empujados por una armónica modulación.
La música hace vibrar almas y cuerpos, enardece a los combatientes, anima a los navegantes, sostiene en su fatiga a los labriegos, aplaca los ánimos exaltados, hasta las bestias se estremecen con sus modulaciones; nuestra voz, nuestro pulso, nuestro corazón, marchan al ritmo de la armonía y cadencia musical.

Las campanas de bronce y aleación de otros metales oscilan y vibran en el interior de los templos como la corona del rey Recesvinto, convertida en lámpara votiva, adorna con su brillo el altar, cuando los cantos litúrgicos invaden el espacio de la arquitectura.

A principios del siglo XI, Almakari narra cómo un visir de Abd-Rahman V asistió a la ceremonia de una iglesia mozárabe de Córdoba.

"... la vio tapizada de ramas de mirto y suntuosamente decorada, mientras el sonido de las campanas encantaba su oído y el esplendor de los cirios deslumbraba sus ojos. Se detuvo fascinado a pesar suyo, ante la vista de la majestad y del gozo sagrado que irradiaba del recinto; recordó seguidamente con admiración la entrada de los oficiantes revestidos de admirables ornamentos; el aroma del vino añejo que los ministros vertían en el cáliz, donde el sacerdote mojaba sus labios puros; el modesto atuendo y la belleza de los niños y adolescentes que ayudaban en el altar; el solemne recitado de salmos y de sagradas plegarias, todos los ritos, en fin, de esa ceremonia; la devoción y a la vez el gozo solemnes con que se celebraba y el fervor del pueblo cristiano..."

Los manuscritos con sus pergaminos de oraciones y música, junto a las miniaturas de los Comentarios al Apocalipsis del Beato de Liébana, es lo que nos queda de la liturgia de nuestras raíces cristianas. Se ha conservado casi la totalidad de la liturgia visigótico-mozárabe, pero la notación musical in campo aperto de los cantos hispanos no permite su transcripción. Después de la implantación del canto gregoriano nadie se preocupó de escribir las melodías en un sistema que permitiese recuperar sus intervalos.

Una única deficiencia encuentra san Isidoro en la música. Al no poder ser fijada por escrito, es difícil su transmisión, pero cuando cese nuestra oración, porque ya nada necesitemos, nuestra música sálmica sonará eternamente. — R. monachorum, cc. VI y XVII.

A finales del siglo XI o principios del XII un monje del monasterio de San Millán de la Cogolla raspó la primitiva notación en 16 piezas pertenecientes al oficio de difuntos del manuscrito Liber Ordinum conservado en la biblioteca de su abadía, hoy guardado en la Biblioteca de la Real Academia de Historia de Madrid. Sobre el raspado escribió la misma melodía en notación que refleja los intervalos de las notas. Otro tanto se hizo con tres antífonas del lavatorio de pies del Jueves Santo del Liber Ordinum conservado en el archivo de la Abadía de Silos (ms. 4, procedente del monasterio de San Prudencio de Monte Laturce). Esto nos ha permitido el canto de algunas obras de este CD.

El cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, arzobispo de Toledo en 1495, consciente de la antigüedad del rito mozárabe y de su abandono, le asignó un lugar en la catedral: al principio en una de las capillas del claustro y más tarde en la capilla del Corpus Christi, donde permanece aún en la actualidad. Los cantos se conservan en cuatro cantorales manuscritos guardados en la capilla mozárabe de la catedral.







SANTIAGO VISIGODO ANTES DEL CÓDICE CALIXTINO

La salmodia alegra los corazones tristes, suaviza los espíritus, anima a los abatidos, despierta a los somnolientos, trae lágrimas a los ojos de los pecadores. Cuántos hay que lloraran sus crímenes, conmovidos por la emoción del canto, y tanto más hondo es su arrepentimiento, cuanto más dulce es la voz de los cantores. — R. monachorum, c.VI.

Alfonso II de Asturias (h. 760-842) se propuso hacer de Oviedo la ciudad sucesora de Toledo tanto desde su visión política como religiosa. El rey y la corte veneraban una reliquia de Santiago en la basílica del Salvador de Oviedo antes del descubrimiento de Compostela. Durante el pontificado del obispo Teodomiro en Iria Flavia, en el año 814 aparecieron las reliquias del cuerpo del Apóstol. Teodomiro llevó su culto de Oviedo a Compostela. La basílica que construyó Alfonso III (h. 848-910) en Compostela, debido a su gran influjo espiritual fue destruida por Almanzor en el año 998, no dejando huellas del culto local a Santiago. Un recuerdo de ese culto lo desvela la inscripción sci Iacobi Zebedei en la capilla lateral del templo de San Salvador de Valdediós del año 893. La iglesia de Santiago de Peñalba, fundada en 919 por Genadio cerca de Ponferrada, es el único templo conservado dedicado a Santiago en este tiempo previo a la popularidad de las peregrinaciones del Camino a Santiago. En 1095 Urbano II desplazó la sede de Iria a Compostela.

En la antigua tradición hispánica la fiesta del martirio de Santiago se celebraba el 30 de diciembre, actual fiesta de la Traslación de los restos del apóstol. Tras el descubrimiento de Compostela un 25 de julio se empezó a celebrar esa fecha el martirio del apóstol.

El Antifonario de León, del siglo X, escribe en notación visigótica el canto del sacrificium, ofertorio de la misa hispánica, para la fiesta del apóstol que entonces ya se celebraba el 25 de julio, octavo día de las calendas de agosto. Ya en el siglo XI se celebraban las dos fiestas. En Per gloriam (corte 10) se encuentra una invocación específica a Santiago.

Ni en la liturgia hispánica mozárabe ni en la romana gregoriana existían cantos propios para celebrar la fiesta del Apóstol Santiago cuando a finales del siglo XI la liturgia hispánica fue sustituida por la romana en toda la península Ibérica, a excepción de Toledo. Ni siquiera Compostela tenía oficio propio del santo. Por ello, cuando se crea el Códice Calixtino en el siglo XII, se produce una doble novedad; el oficio que recoge toda la liturgia de las fiestas del apóstol y las singulares obras polifónicas que contiene el códice.

"La música es la ciencia de cantar bien y correctamente, con la que se celebran y embellecen los divinos oficios de la iglesia que tanto la ensalzan. Con este arte cantan y tañen los cantores de la iglesia". — Carlomagno en Aquisgrán. Códice Calixtino.

El uso moderado de instrumentos en el canto hispánico es una opción apoyada en los textos de la época. Cantar el maravilloso Congaudeant catholici con salterio es un homenaje al Año Santo 2010.

"A este lugar vienen los pueblos bárbaros y los que habitan en todos los climas de orbe... Unos cantan acompañándose con cítaras, otros con liras, panderetas, flautas, caramillos, trompetas, arpas, violas, rotas británicas o galas... Allí pueden oírse diversidad de lenguas... conversaciones y cantinelas". — Seudo Calixtino.

El avance de la Reconquista propició la reimplantación del rito y la copia de manuscritos con el rito unitario gregoriano implantado por el papa Gregorio VII (1073-1085). Al inicio de reinado del rey castellano-leonés Alfonso VI (1065-1109), tras su regreso del destierro en 1072 del Toledo de Al-Mamún, eran ya multitud los que acudían a Santiago desde Francia, Italia y Alemania.

El rey Alfonso VI al reconquistar Toledo en 1085 encontró en la ciudad la pervivencia del antiguo rito hispánico mantenido a salvo en los tiempos de la ocupación musulmana, por lo cual permitió la continuidad del mismo en las seis parroquias de la ciudad: Santas Justa y Rufina, San Lucas, San Torcuato, San Marcos, San Sebastián y Santa Eulalia. Mientras tanto, Santiago de Compostela se fue convirtiendo en el gran destino de peregrinación cuyo impulso definitivo lo dio el obispo Gelmírez en la primera mitad del siglo XII.

Eduardo Paniagua






HISPANIC CHANT IN VISIGOTHIC TEMPLES


In the year 475 the Visigoths, led by Eurico, settled in Hispania, a kingdom united by the monarchy in Toledo. After the Arian period in the 5th and 6th centuries, came the splendour of the Gothic Catholic period with the 3rd Council of Toledo 589-711. Architecturally sturdy and strong temples were created for services and chant, built with stone ashlars with borders or friezes at different heights (the ornamentation on the walls can be likened to the melismas in the chant). Architectural features include horseshoe arches and re-used Roman columns with Corinthian truncated cone capitals or Byzantine columns with cymatium. The plan was a Latin or Greek cross inscribed in a rectangle with one apse, which suggests use by just one single religion.

What would the liturgical chants in the Visigothic temples of San Miguel or San Félix of Toledo be like? Or San Zoilo in Cordoba, San Millán de la Cogolla, San Juan de Baños in Palencia, Santa María de Quintanilla de las Viñas in Burgos, San Pedro de la Nave in Zamora, Santa Comba de Bande in Orense, San Fructuoso de Montelios in Braga? And after the Asturian pre-Romanesque churches of Franco-Byzantine influence built between 842 and 866, what would the chants in the Mozarabic temples of San Miguel de la Escalada, Santiago de Peñalba de León, San Cebrián de Mazote, in Valladolid, San Baudelio de Berlanga in Soria and San Quirce de Pedret in Barcelona be like?

Music was important for the Visigoths. According to San Isidoro (of León) of Seville (c.556-636), Etymologiae 13 chapters XVI and XVII.

Without music there is nothing perfect, let us say that nothing exists without it, because in the words of the Pythagoreans, the world has a certain harmony or sounds and the very skies mark their circles driven by a harmonic modulation.
Music makes souls and bodies vibrate, it inflames fighters, cheers navigators, sustains farm labourers in their fatigue, placates excited moods, even beasts shudder at its modulations, our voice, our pulse, our heart, march to the rhythm of harmony and musical cadence.

Bronze and other metal bells, swing and resound inside the temples, together with King Recesvinto's crown, converted into a votive lamp, which shines on the altar when the liturgical chants invade the architectural space.

At the beginning of the 11th century, Almakari tells the story of how one of Abd Rahman V's viziers went to the ceremony in a Mozarabic church in Cordoba.

"...he saw it carpeted with myrtle branches and sumptuously decorated, while the sound of the bells filled his ears and the splendour of the candles dazzled his eyes. He stopped, in fascination, in spite of himself, before the sight of the majesty and sacred delight that radiated from the premises, he immediately remembered with admiration the entrance of the celebrants dressed in admirable decoration, the aroma of the vintage wine that the ministers poured into the chalice, where the priest wet his pure lips, the modest clothing and beauty of the children and adolescents that helped at the altar, the solemn recital of psalms and sacred prayers, essentially, all the rites in this ceremony, the devotion and at the same time the solemn delight with which it was celebrated and the fervour of the Christian people..."

All that is left of the liturgy of our Christian roots are the manuscripts with their parchments of prayers and music, and the miniatures from Beatos of Liébana's Commentary of the Apocalypse. Nearly all the Visigothic-Mozarabic liturgy has been conserved but we are unable to transcribe the musical notation of the Hispanic chants in campo aperto. After the introduction of Gregorian chant, nobody worried about writing melodies in a system that would later allow the music to be recovered.

San Isidoro only finds one deficiency in music. As it cannot be written down, it is difficult to transmit, but when our prayer steps, because we do not need anything, our psalm music will sound eternally. — R. Monachorum, chapters VI and XVII.

At the end of the 11th century or beginning of the 12th a monk from the monastery of San Millán de la Cogolla, scratched out the first notation of 16 pieces belonging to the funeral service of the Liber Ordinum manuscript conserved in the library of the abbey and today kept in the Real Academia de La Historia library in Madrid. On top of the scratching the same melody was written in notation that reflects the intervals of the notes. This was also done with the three antiphons of the washing of the feet on Holy Thursday in the Liber Ordinum conserved in the archive of the Monastery of Silos (ms. 4, from the monastery of San Prudencio de Monte Laturce). This has enabled us to recover the chant of some of the works on this CD.

Cardinal Francisco Jiménez de Cisneros, Archbishop of Toledo in 1495, conscious of the age of the Mozarabíc rite and of how it had been abandoned, assigned it a place in the cathedral, at first in one of the cloister chapels and later in the Chapel of Corpus Christi, where it still is today. The chants are conserved in four manuscript choir books kept in the Mozarabic chapel in the cathedral.







VISIGOTH SANTIAGO BEFORE THE CALIXTINE CODEX

The psalmody comforts sad hearts, calms the spirit, encourages the tired and awakens the sleepy, it brings tears to the eyes of sinners. Who knows how many will cry for their crimes, moved by the emotion of the chant, and the deeper their remorse, the sweeter the voice of the singers. — R. monachorum, c.VI

Alfonso II (b. circa 760 - d. 842) decided to make Oviedo the next city in succession to Toledo both politically and religiously. The king and the court worshipped a relic of Santiago in the basilica of Salvador de Oviedo before the discovery of Compostela. In the year 814, the relics of the body of the Apostle appeared in Iria Flavia, during the pontificate of the bishop Teodomiro. Teodomiro took them from Oviedo to Compostela to be worshipped. The basilica that Alfonso III built (b. circa 848 - d. 910) in Compostela was destroyed by Almanzor in 998 because of its great spiritual influence, leaving no trace of local worship of Santiago.

A reminder of this worship is revealed by the inscription 'sci Iacobi Zebedei' in the side chapel of the temple of St Salvador of Valdediós in the year 893. The church of Santiago of Peñalba founded in 919 by Genadio near Ponferrada, is the only temple conserved that is dedicated to Santiago in this time prior to the popularity of the St. James Way pilgrimages. In 1095 Urban II transferred the see from Iria to Compostela.

In the ancient Hispanic tradition the feast of the martyr of Santiago is celebrated on the 30th December, when the Transfer of the remains of the apostle is now celebrated. After Compostela was discovered on 25th July, this became the date for the celebration of the martyrdom of the Apostle.

The Leon book of Antiphons, from the 10th century, records the chant of the sacrificium in Visigothic notation, an offertory in the Hispanic mass, for the feast of the apostle that was then already celebrated on 25th July, eighth day of the feasts in August. In the 11th century both feasts were celebrated. In Per gloriam (track 10) there is a specific invocation of Santiago.

There were no chants specifically for the feast of the Apostle Santiago (James) in the Hispanic Mozarabic liturgy or in the Roman Gregorian liturgy, when at the end of the 11th century the Hispanic liturgy was replaced by the Roman liturgy in the whole of the Iberian Peninsula except for Toledo. Not even Compostela had its own office for the saint. For this reason, the 12th century Calixtine Codex, gave rise to two new things, the office that includes all the liturgy of the feasts of the apostle and the special polyphonic works that are in the codex.

"Music is the science of singing well and correctly, used to celebrate and embellish the divine church offices that extol it so much. With this art, church singers sing and strum" — Praise of music, chapter XXII of book IV, Turpin describing the palace of Charlemagne in Aachen. Calixtine Codex.

The texts of the time support the option of a moderate use of instruments in Hispanic chant. Singing the marvellous Congaudeant Catholici with the psaltery is a tribute to the 2010 Holy Year.

"Barbarian peoples come to this place and those that live in all climates of the globe...Some sing accompanied by zithers, others with lyres, tambourines, flutes whistles, trumpets, harps, violas, British or Gallic crowds....There a diversity of languages can be heard....conversations and song". — Seudo Calixtino

The advance of the Reconquest favoured the re-introduction of the old ritual and manuscripts were copied when Pope Gregory VII (1073-1085) introduced the unitarian Gregorian rite. At the beginning of the reign of King Alfonso VI from Castile-Leon (1065-1109), after his return from exile in the Toledo of Al-Mamún in 1072, there was already a multitude going to Santiago from France, Italy and Germany.

When King Alfonso VI re-conquered Toledo in 1085 he found that the ancient Hispanic rite survived in the city, having been kept safe and allowed to continue in the six parishes of the city during the Muslim occupation. Santa Justa and Santa Rufina, San Lucas, San Torcuato, San Marcos, San Sebastian and Santa Eulalia. Meanwhile, Santiago de Compostela was turning into the great pilgrimage destination it would eventually become under bishop Gelmirez's definitive encouragement in the first half of the 121h century.

Eduardo Paniagua






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