Alfonso X el Sabio, 1221-1284. Cantigas de Jerez
Eduardo Paniagua, Grupo de Música Antigua





medieval.org
Sony "Hispánica" SK 60080
— 1997
Pneuma PN-570 — 2003










1. EL AZOR DEL VISO [Fremosos miragres]   [3:22]   CSM 352
arpa, flauta doble, flaut a bisel, udca

2. ALMOGÁVARES. Muito quer Santa Maria   [5:36]   CSM 374
tenor, coro — viola, laúd, flauta a bisel, kaval, ajabeba, darbuga, pandereta, cañas

3. EL NIÑO DE SAN MARCOS. Como a voz de Jesu-Cristo   [5:43]   CSM 381
contratenor, soprano 2, coro — silbote, chicotén, ocarina, psalterio, cítola, tar, cántara de Villa Real, palmeado sobre agua

4. LA ARAÑA [Muito bon miragr' a Virgen faz]   [2:44]   CSM 225
flauta doble, chicotén, zanfona, laúd, gaita, tromp recta de madera, sistro de madera, sistro de semillas, címbalos

5. ENTRE AMBOS MARES. O que pola Virgen leixa   [3:57]   CSM 124
tenor, bajo, coro — cítola, psalterio, viola, pandero con baqueta, darbuga, pandereta, piedras, campanil

6. EL ALCÁZAR DE JEREZ. Sempr' a Virgen groriosa   [14:03]   CSM 345
sopranos 1 & 2, contratenor, tenor, bajo
cítola, arpa, ajabeba, flauta a bisel, zanfona, laúd, viola, pandero con baqueta, gran pandero, tar, platillos, címbalos

7. LA MUJER NÁUFRAGA. Tantos vay Santa Maria   [7:39]   CSM 371
sopranos 1 & 2, contratenor, tenor, bajo — cítara, chorus, ajabeba, flauta a bisel, panderos, palmeado sobre agua

8. LOS ÍDOLOS [Com' en si naturalmente a Virgen]   [2:48]   CSM 335
viola, arpa, flauta a bisel, fahl, flauta travesera de caña con zumbador

9. LA MOZA DE JEREZ. Como pod' a Groriosa   [5:29]   CSM 391
tenor, sopranos 2 & 1, coro — tromba marina, viola, ajabeba, flauta a bisel, campanil

10. LLUVIA EN JEREZ. Quen algũa cousa quiser pedir   [5:29]   CSM 143
soprano 2, tenor, coro — zanfona, gaita, flauta a bisel, tambor de madera, tar, caraqueb, palmas, sistro de arena

11. EL HIJO CAUTIVO. As mãos de Santa Virgen   [7:12]   CSM 359
sopranos 1 & 2, coro — psalterio, ajabeba, flauta a bisel, fahl, cántara, campanillas

12. DOMINGO Y LOS 30 CORDEROS. A madre do Pastor bõo   [7:58]   CSM 398
tenor, bajo, coro — gaita charra y tamboril, laúd, viola, citolón, psalterio, kaval, pandero, palmas, caraqueb







MUSICA ANTIGUA
Eduardo Paniagua

Paula Vega — soprano 1, coro
Patricia Paz — soprano 2, coro
Luis Vincent — contratenor, coro
César Carazo — tenor, coro, viola de brazo
Germán Torrellas — bajo, coro

Wafir Sheik, laúd
Jaime Muñoz,
ajabeba [flauta travesera de caña], kaval [flauta oblicua de madera], flauta doble (perforada, de madera), pandero con baqueta
Enrique Almendros,
arpa, gaita en sol, silbote [flauta de tres agujeros], gaita charrra y tamboril, chicotén [psalterio percutido], chorus [dulcimer]
Luis Delgado,
cítola, citolón [gran cítola], zanfona, trompa recta de madera, tambor de madera, udca [tambor con tensores],
gran pandero, pandereta, tar, cántara, cántara de Villa Real

Eduardo Paniagua,
cítara, psalterio, chicotén, tromba marina, flautas a bisel alto y tenor, ocarina, fahl [flauta árabe metálica],
pandereta, tar, campanil, darbuga, palmas, caraqueb [castañuelas metálicas], cañas, piedras [litófono], platillos,
campanillas, címbalos, palmeado sobre agua, sistro de madera, sistro de semillas


(Todos los instrumentos utilizados son reproducciones de originales)



[Sony]
Grabado en mayo de 1997
Sonido: Tyrel, Luis Carlos Esteban y Javier Coble
Portada: Miniatura de la Cantiga 143
Fotografías de miniaturas de las Cantigas: Carlos y Eduardo Paniagua / Oronoz
Códice original de la Biblioteca del Monasterio de El Escorial
Maquetación gráfica: Luis Vincent
Producido por EDUARDO PANIAGUA
Supervisor de Hispánica: RAFAEL PÉREZ-ARROYO
℗ © 1997 SONY MUSIC Entertainment (SPAIN), S.A.


[Pneuma]
Portada: Miniatura de la Cantiga 143
Licenciado por Sony Music Entertainment Spain, S.A.
Depósito Legal: M-28035-2003
Grabado en mayo de 1997
Sonido: Tyrel, Luis Carlos Esteban y Javier Coble
Diseño gráfico: Pneuma
Distribución: Karonte
Producción: EDUARDO PANIAGUA • 2003 PNEUMA

Ayuntamiento de Jerez
PROGRAMA CULTURAL










LAS CANTIGAS DE SANTA MARÍA

Alfonso X fue calificado con el sobrenombre de "Sabio" merecidamente por su obra excepcional en la historia de Europa como legislador, promotor de las artes, la cultura y las ciencias. Interesado por los cálculos astronómicos, historia, leyes, juegos y poesía, hace traducir del árabe o del latín todo lo que satisface su universal curiosidad. Durante su reinado se inician o terminan las grandes catedrales góticas de León, Burgos y Toledo, así como innumerables templos en el estilo más propio del espíritu de su reinado: el mudéjar.

De su creación poética, frente a sus poesías profanas destacan las Cantigas de Santa María, escritas en gallego-portugues, lenguaje lírico de la corte castellano-leonesa. La colección de 427 poemas contenidos en las Cantigas de Santa María, por su combinación de música, miniaturas y texto ha sido considerada por los estudiosos del siglo XX con calificaciones cómo: la Biblia estética del siglo XIII, el repertorio medieval musical más importante de Europa y el cancionero mariano más rico de toda la Edad Media.

Por la implicación personal y la unidad estilística, las Cantigas parecen obedecer a la mano directa del Rey como autor principal dentro de su "scriptorium", donde se presenta como trovador de la Señora celestial.

Las Cantigas de Santa María se escribieron para ser cantadas e interpretadas por los juglares de la corte, como puede verse en las miniaturas y leerse en sus textos. Música cortesana, también apropiada para ser interpretada en templos e incluso para ser danzadas en ocasiones.

Unas dos mil miniaturas en cuatro códices ilustran la vida cotidiana del siglo XIII y nos muestran, entre muchos otros detalles, los aspectos musicales y organológícos, claves para afrontar hoy la interpretación de esta magna obra.





JEREZ DE LA FRONTERA Y ALFONSO X

Jerez tierra de moros

Desde joven Alfonso X tuvo estrecha relación con la ciudad de Jerez. Tomando datos de la biografía realizada por Manuel González Jiménez, vemos como en 1231, con 10 años de edad y siendo
príncipe heredero, participa de una cabalgada contra Jerez. El año anterior había muerto Alfonso IX de León, uno de sus abuelos, y se habían unido definitivamente Castilla y León. Acababan de ser conquistadas Mérida y Badajoz, nueva frontera con los moros.

La incursión del príncipe en Jerez, por encargo de su padre Fernando III, que estaba ocupado en pacificar Portugal, al mando de D. Alvar Pérez de Castro fue una dura experiencia. La "Primera Crónica General" cuenta la decapitación de quinientos cautivos moros, que el infante D. Alfonso vigilaba en la retaguardia, mientras D. Alvar trabó batalla inesperada contra el ejército de lbn Hud de Murcia.

A partir del año 1240 el rey permitió al príncipe de 19 años tener corte propia con autonomía económica. En ella destacó D. Nuño González de Lara, que por su amistad cobró protagonísmo posteriormente. En 1243, Alfonso fue encomendado por su padre para conquistar para Castilla el reino de Murcia. El hijo de lbn Hud propuso vasallaje a los castellanos pero Alfonso tuvo que tomar muchas ciudades que, aliadas con el rey de Granada lbn al-Ahmar al-Nasr, ofrecieron resistencia. Sevilla se tomó en 1248 y Alfonso se casó con doña Víolante, hija de Jaime I de Aragón, en 1249 en Valladolid. El 30 de Mayo de 1252 fallecía en Sevilla Fernando III y al día siguiente Alfonso X fue aclamado rey.

Asentados los cristianos en la Baja Andalucía, la zona del Guadalete, la bahía de Cádiz y Jerez con su comarca, ofrecieron ser tributarios del rey castellano-leonés, anticipándose a su posible conquista.


Sometimiento de Jerez

La corte real en Sevilla estaba rodeada de enclaves musulmanes que hacían peligrosa la situación. Granada y Murcia renovaron el vasallaje que tenían con Fernando III. También se produjo el vasallaje de lhn Mahfot, rey de Niebla en 1253. La salida al mar por Cádiz era imprescindible para los futuros planes de Alfonso X, siguiendo las recomendaciones de su padre respecto a la cruzada de África. Por ello decidió una campaña contra Jerez en 1253 que redujera el riesgo de Sevilla. Con un fuerte cerco la ciudad fue rendida por su rey Aben Abit. La población musulmana permaneció en sus propiedades, tanto en las aldeas rurales como en las ciudades, conservando la aljama dirigida por el alcayod (alcalde), a excepción de los castillos y fortalezas que fueron ocupados por guarniciones cristianas, en Jerez Don Nuño González de Lara. Los mudéjares (moros en dominio cristiano) practicaban libremente su religión, con la llamada pública a la oración, respeto al viernes y a los libros sagrados del Corán. Con la toma de Jerez Al-Andalus quedó pacificada y este es el momento de las historias narradas en las Cantigas 374 y 143.


La revuelta mudéjar

Hacia 1262 se aprecian cambios de actitud de Alfonso X respecto a los mudéjares. La toma de Niebla, la repoblación de Cádiz, la expulsión de los moros de Écija y la salida masiva de moros en la campiña cordobesa, produjeron deseos de sublevación.

El estallido de la revuelta generalizada hizo perder, entre otras, la ciudad de Jerez. En la primavera de 1264 la guarnición del alcázar fue pasada a cuchillo. La reacción de Alfonso X fue fulminante y en Octubre de 1264 caía de nuevo Jerez y las ciudades de la zona. En esta ocasión la población musulmana fue expulsada en su totalidad una vez arrasadas aldeas y campos. La historia es narrada en la Cantiga 345. Desde Noviembre de 1267 hasta fines de Abril de 1268 Alfonso X reside en Jerez, convocando cortes ese año para encontrar solución económica a la carestía general que había en el reino tras los enormes gastos de la guerra.


Los años difíciles 1272-1281

Aprovechando la estancia de Alfonso X fuera del reino en busca del sueño imperial, se produjo en 1275 la invasión maríní (moros de Africa) a instancias del rey de Granada Mohammed II. El sultán Abu
Yusuf y sus huestes, protagonistas de varias cantígas, saquearon y robaron los alrededores de Vejer y Jerez. La crónica maríní describe: "Fue como una inundación o como una nube de langostas de alza el vuelo. No pasaron junto a un árbol que no talasen, ni por aldea que no arrasasen, ni por rebaño que no robasen, ni por mieses que no incendiasen. Se apoderaron de todos los rebaños de la región, mataron a los hombres que encontraron, y cautivaron a los niños y mujeres." Los castellanos perdieron en tres semanas 300 ciudades, villas y castillos.

La defensa cristiana, capitaneada por Don Alfonso Fernández el Niño, hijo natural de Alfonso X, se centró en el eje Jerez-Sevilla. Don Fernando de la Cerda, príncipe heredero muere inesperadamente en Villa Real (Ciudad Real) y el infante Don Sancho, segundo hijo del rey y Doña Violante, se hace cargo de la defensa del territorio fronterizo.

Con el regreso del rey y la ayuda de su suegro Jaime I de Aragón, Abu Yusuf y el rey de Granada aceptan una tregua. Pero en 1277 Abu Yusuf reanuda la guerra santa con una segunda campaña tan dura y devastadora como la primera, pero ya no inesperada para los cristianos. Se volvió a saquear la zona de Sevilla y todo el territorio de Jerez hasta dejarlo como afirma Ibn Abi Zar "arruínado y desierto".

Para reforzar la defensa, Alfonso X contó con las órdenes de caballería de Calatrava y de Santa María de España, fundada por él mísmo, a las que cedería muchas villas y castillos en la zona reconquistada.

Los saqueos benimerínes y granadinos, junto con la muerte prematura del infante heredero Don Fernando y la sublevacíón de los nobles, amigos, hermanos y compañeros motivada por la cuestión de la herencia de los reinos, produjeron amargura, pesimismo, melancolía y desgaste irreversible en la salud de Alfonso X. Estos años denominados el decenio trágico son los más productivos para las Cantigas de Santa María, y donde se proyectan los sentimientos afectivos del rey, necesitado de apoyo y comprensión celestial.



JEREZ EN LAS CANTIGAS

La gran colección de milagros del Cancionero de las Cantigas, una vez agotadas las colecciones comunes europeas, va concentrándose en historias cercanas a los asuntos nacionales. Jerez aparece doce veces en las Cantigas. Con Sevilla, el Puerto de Santa María (Cádiz) y Córdoba, es de las
ciudades de Andalucía que más son nombradas en el conjunto de las Cantigas.

La cantiga del apedreado CSM 124 sucede cuando Jerez y Sevilla era tierra de moros. Las CSM 345 y 374 tienen que ver con la capilla del Alcázar de Jerez. En Jerez ya cristiano sucede la CSM 143 con la petición de lluvia.

En el resto de las cantigas de este trabajo los protagonistas son moradores de Jerez: el hijo cautivo, la moza, el niño resucitado; o bien de su comarca: la náufraga de San Lúcar de Barrameda y el pastor Domingo y su mujer Sancha.

De todas estas historias la imagen milagrosa de Santa María es la de la capilla-mezquita del Castillo de San Marcos en el Puerto de Santa María.

Las otras tres cantigas en las que se cita Jerez, CSM 328, 378, 382, están en la relación del disco Cantigas del Puerto de Santa María de esta misma colección Hispánica.

Los historiadores, según cita de Jesús Montoya, desde 1588: Argote de Molina, 1677: Ortiz de Zúñiga, 1684: Daniel Papebrochio, 1777: Marqués de Mondéjar y 1963: Ballesteros Beretta, utilizaron parcialmente datos de algunas cantigas como complemento indispensable para asuntos y matices de la historia. Esto es debido a que estas cantigas fueron escritas con proximidad, local y temporal, a los hechos que narran y por ello es destacable su interés político junto al artístico y religioso. No obstante el lenguaje de las Cantigas tiene el código poético en razón de la métrica del verso y la música. No es el funcional propio de la historia, sino el lenguaje adecuado para su objetivo final: el canto y la exaltación de Santa María.

Eduardo Paniagua





LA CANTIGA DEL ALCÁZAR

La bella y rica ciudad de Jerez de la Frontera fue uno de los trofeos más estimados por el rey Alfonso X. Su reconquista y repoblación ocupan una de las cantigas más emotivas del conjunto de cantigas históricas. Se trata de la número 345, donde se narra una visión que el Rey tuvo en Sevilla, mientras dormía la siesta. los mudéjares se habían levantado contra él y los de Jerez habían construido un muro desde donde hostigaban a los pocos hombres que poblaban el castillo. El recinto estaba a punto de sucumbir.

Don Nuño González de Lara, responsable del alcázar, ya le había enviado mensajeros al Rey, pero este no veía con claridad cuál era el propósito de su "rico-hombre" y se había contentado con enviarle la caballería. La Virgen se le aparece en sueños en medio de las llamas de su capilla y le suplica que acuda a socorrerle, pero entretanto le pide que coja en sus brazos al "niño" y lo salve de las llamas. Alfonso se despierta sobresaltado y comenta con su mujer, Doña Violante, el sueño que ha tenido y ésta se lo confirma con la narración de otro sueño semejante. Ambos quedan convencidos del verdadero peligro que corre la plaza de Jerez y deciden ir en su auxilio con el grueso del ejército que ya había salido de Sevilla y esperaba las órdenes de ponerse en marcha.

Con motivo de este sueño la cantiga hace un resumen de las vicisitudes históricas de la conquista y ulterior pérdida de Jerez, extendiéndose en la motivación que originó su retraso en acudir a la primera llamada de socorro que le hiciera Don Nuño.

Hay que señalar el detenimiento con que cuenta las reiteradas legaciones enviadas por los sitiados. Todas ellas ocupan ocho estrofas y forman parte de uno de los textos más pormenorizados de estas cantigas. En él se señala la fecha en que había conquistado por primera vez la plaza, se alude también al desconcierto que supuso para el Rey aquel levantamiento súbito e insospechado y finalmente se acusa a Don Nuño de no haber mostrado toda la entereza y valentía a que estaba obligado.

El asedio del castillo estuvo estratégicamente muy bien planteado. Los moros aislaron a Don Nuño y al pequeño grupo de caballeros por medio de un muro "muy ancho y consistente" desde donde los combatían y con el que los separaban de la ciudad, cortando cualquier vía de suministro de víveres. Los sitiados del castillo temían por su vida e insisten en su petición de socorro, pero el Rey no acude en un primer momento, sino que les envía su caballería, la cual se pone en dos días en la villa y tratan con Don Nuño el abandono del castillo. Los moros de la villa se posesionan del castillo, destruyen la capilla y deciden quemar la imagen de la Virgen, la que, en palabras de la cantiga, nunca pudo arder.

La restitución solemne de la imagen a su lugar primitivo tuvo lugar pocos días después de haber sído ganada Jerez de nuevo. En esta ocasión estuvieron presentes el Rey, la Reina y sus hijos, quienes en solemne procesión condujeron de nuevo al alcázar la imagen de la Virgen.

Jesús Montoya Martínez





CANTIGAS DE JEREZ
Alfonso X el Sabio, 1221-1284

1. CSM 352. EL AZOR DEL VISO
Cantiga instrumental de ritmo binario protagonizada por el arpa y la flauta doble, instrumento que hemos utilizado por primera vez, con doble tubo, en el que uno canta la melodía y otro da una nota continua o pedal. Santa María del Viso guardó el azor de un caballero.

2. CSM 374. ALMOGÁVARES
Unos almogávares -soldados deuna tropa que se empleaban en hacer correrías o incursiones en terreno enemigo- no lograban nada en sus algaradas. Decidieron hacer una vigilia en la capilla del Alcázar. Después de hecha salieron en cabalgada -conjunto de jinetes que se dedicaban a debilitar al enemigo causandole daño en sus tierras y en sus bienes en ataques rápidos- y obtuvieron victoria con un buen botín. Entre lo conseguido entregaron para la Virgen un paño de púrpura muy noble, hecho de oro y muy hermoso, que resultó a la exacta medida del altar de la Virgen.
Melodía muy silábica con ritmo básico trocáico (blanca · negra).

3. CSM 381. EL NIÑO DE SAN MARCOS
Un niño de Jerez, muy querido por sus padres Juan y Sancha, vivía en la colación -parroquia- de San Marcos. Con gran fiebre el niño murió en los brazos de su madre que había ido a la iglesia de Santa María del Puerto. La madre desesperada también quería morir, pero el Hijo de Santa María como a Lázaro le hizo levantar "muy sano y alegre". Llorando todos alababan a la Virgen.
Construcción musícal que figura solo dos veces en las Cantigas. Las números 511 y 381. Melodía sílábica de ritmo trocáico con forma de "virolai".
En el inicio de la cantiga hemos esquematizado la melodía reduciendola a las notas largas del ritmo trocáico. El resultado recuerda canciones infantiles populares.

4. CSM 225. LA ARAÑA
Cantiga tratada instrumentalmente como danza campesina. Su texto cuenta cómo un clérigo durante la misa consumió una gran araña que cayó en el cáliz, y Santa María hizo que le saliese viva por una uña.

5. CSM 124. ENTRE AMBOS MARES
Un cristiano que transita sin autorización por Jerez y Sevilla cuando era tierra de moros, es detenido y condenado a morir lapidado y asaeteado. Aún después de degollado no muere hasta que le permiten confesar sus pecados a un clérigo. Hecho esto muere y pruebas del logro de su salvación son que al cadáver le crece la barba que se había afeitado en Alcalá de Guadaira y que las aves carroñeras le respetan. La melodía es prácticamente silábica y la construcción musical, con ritmo trocáico, es exclusiva de esta cantiga.

6. CSM 345. EL ALCÁZAR DE JEREZ
En esta cantiga se narra la pérdida de Jerez en el año 1264, tres años después de haberla conquistado. Durante la siesta del Rey, Nuestra Señora del Alcázar de Jerez se le aparece en visión y le pide que coja en sus brazos al "niño" y así lo salve de las llamas, pues la iglesia ha sido incendiada. Alfonso X que inicialmente se resistía a socorrer a Don Nuño, responsable del Alcázar, finalmente manda su ejército al comprender en sueños el peligro que corre la capilla del Alcázar. Reconquistada Jerez la Virgen es restituida con gran celebración, asistiendo al acontecimiento el Rey con toda su familia.
Don Nuño González de Lara, el Bueno, fue Adelantado de Andalucía y señor de Écija y Jerez. Aunque en 1270 se reveló contra Alfonso, murió ante los muros de Ecija en 1275, luchando contra los mariníes.
La melodía y el texto nos muestra esta cantiga como un "planctus" triste y hermoso. La primera estrofa dice "os contaré, solo con que me prestéis oído, cómo sobrevino un llanto muy dolorido".

7. CSM 371. LA MUJER NÁUFRAGA
De Sevilla hacia el Puerto de Santa María viajaba por el río Guadalquivir una barcaza de carga llena de romeros y de sacos de harina. Al embarrancar todos los viajeros cayeron al agua y murieron ahogados excepto una mujer que al pedir ayuda a Santa María flotó agarrada a un pesado saco, llegando a Sanlúcar de Barrameda, lugar "preto de Jerez".
Construcción musical con esquema melódico exclusivo de esta cantiga, aunque se trata de una variante de otras similares con dos frases en el estribillo. El inicio de su melodía recuerda al "Et exspecto resurrectionem mortuorum" del Credo IV del Kyriale Romanum.

8. CSM 335. LOS ÍDOLOS
Cantiga instrumental de ritmo binario que sirvió de pauta a su transcriptor Híginio Anglés para "transcribir rectamente las laudi italianas y otras melodías medievales de texto en vulgar". Santa María convierte a un gentil (pagano) que adoraba ídolos, porque era piadoso y hacía buenas obras a los pobres.

9. CSM 391. LA MOZA DE JEREZ
Una moza tullida llegó en romería con su padre al Puerto de Santa María, viniendo de Jerez donde había nacido. Tenía los pies torcidos. Una noche se despertó bramando y temía morir. Luego le contó a su padre que la Virgen le retorció y estiró los miembros encogidos con muchísimo dolor. Con los pies sanos todos los presentes hicieron loores a la Virgen.
Canción que recuerda a la melodía anónima "Ara Lausat" de San Juan de las Abadesas, Gerona, S. XIII.

10. CSM 143. LLUVIA DE JEREZ
Santa María hace llover en la tierra de Jerez cuando había una gran sequía. El sermón de un fraile menor y la oración y penitencia de las gentes hacen producir el milagro.
La construcción musical es exclusiva dentro de las Cantigas. El ritmo es binario y se interpola como "obstinato" parte del estribillo entre el texto de la estrofa, indicando una forma de "rondel", que recuerda al "rondeau" francés.

11. CSM 359. EL HIJO CAUTIVO
Un hombre de Jerez y su mujer, que vivían en la colación -parroquia- de San Salvador, dentro del recinto amurallado; tenían dos hijos: Domingo y Pedro. Mandaron a Pedro el menór, a vigilar una viña y los moros le hicieron cautívo y le llevaron a Ronda para pedir rescate. Pero antes le compró un mercader que le llevó a Algeciras, puerto de los berimerines de exportación de rehenes y cautivos. La Virgen le puso a salvo cuando los padres angustiados fueron en romería a Santa María del Puerto y ofrecieron un estadal -cirio del tamaño del oferente-.
Melodía de tipo trocáico que se presta a ser silábica más fácilmente que las de otros ritmos. Esta canción permite el uso de la melodía desplazada un compás -canon- creando una polifonía sencilla.

12. CSM 398. DOMINGO Y LOS TREINTA CORDEROS
Domingo y Sancha, unos de los primeros pobladores de el Puerto de Santa María hacia el año 1260, no perdieron su rebaño porque "la Virgen gloriosa hizo que los corderos tuviesen como guardas a los lobos". Construcción musical refinada en forma de "virolaí" exclusiva de esta cantíga. Tiene caracter popular a juicio de H. Anglés.

Eduardo Paniagua






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