Yo m'enamorí d'un aire  /  Reval's Troubadours


Medieval Songs & Dances
live recording






allmusic.com
hbdirect.com
arkivmusic.com
muziekweb.nl
musicweb-international 1
musicweb-international 2
EMEC E-090

2010

C









1. Improvisation  [7:35]
2. Mit ganzem herzen  [2:46]
3. Yo me enamore de un aire  [4:23]
4. Prendes i garde  [1:55]
5. A la una yo naci  [5:10]
6. Hodie Christus natus est  [1:55]
7. Gwell eo gwinn  [3:16]
8. Alleluia. Laetatus sum  [2:56]
9. Avrix mi galanica  [2:57]
10. Por nos de dulta tirar  [8:57]   CSM 18
11. Uri tsafon  [4:24]
12. Ondas do mar de Vigo  [3:16]   ca I
13. Improvisation Tibet  [4:29]
14. Virgo Dei Genetrix  [3:24]
15. Domna pos vos ay chausida  [3:01]
16. Gaudeamus  [3:28]
17. Basse danse appelee  [2:46]
18. Laude novella  [3:09]
19. A ni tsa me  [2:49]





The early music ensemble Reval's Troubadours was founded 2006 in Tallinn, Estonia. Their repertoire consists of the early music until XV century, including both secular and sacral melodies: songs of wine, love, war and other contemporary subjects, as well as Gregorian chants. Those are thousands years old hits, which are skilfully mixed with elements of jazz and rhythm figures from different countries. Reval's Troubadours uses unique combination of instruments: nyckelharpa (national instrument in Sweden), kannel (national instrument in Estonia), lute, different recorders, djembe, tarbuka and voices.




Reval's Troubadours
Janno Pokk

ANNA LÜSSA HELLER — percussion, recorder, kannel
JANNO POKK — nycelharpa, voice, percussion
MAARJA UUS — recorder, lute, percussion
ENDRIK ÜKSVÄRV — voice, percussion




Recorded live at Santa Eufemia de Cozollos, Olmos de Ojeda, Palencia, (Spain) August 7th and 8th, 2009.
Sound Engineer: Sean Murray.
Producer: Agustin Maruri Machado.
English translation by Julian Lowenfeld.
Graphic realitation by Lucia Pérez.
Cover: Peter Paul Rubens, Danza de aldeanos. Madrid, Museo Nacional del Prado.

D.L.: M-10772-2010



A Antonio Palomares y Montes,
con dolor y añoranza,
in memoriam




English liner notes












TROVADORES Y TROVEROS


Se recoge en este disco una selección de obras instrumentales y melodías con acompañamiento instrumental que podríamos englobar en categorías distintas. Por un lado, obras de carácter religioso pertenecientes al rito gregoriano, cantigas de la Corte de Alfonso x el Sabio, canciones profanas de origen sefardita y canciones medievales europeas.

Las obras de carácter puramente instrumental aquí incluidas son improvisaciones en el más puro estilo medieval, recogiendo una inspiración que arropa y define una época extraordinaria en la historia de la música occidental europea.

Son los trovadores los que inician la historia documentada de la música profana. Entendemos por trovadores (trobadors) los poetas del sur de Francia que, entre 1050 y 1292, escribieron canciones en provenzal, poesías destinadas al canto. Por el contrario, los troveros (trouvéres) son los poetas de la Francia septentrional que, entre 1145 y 1300, escribieron canciones en francés e igualmente las cantaron.

Fueron los apasionados románticos del siglo XIX quienes redescubrieron la lírica provenzal, cortesana, áulica y caballeresca. Esta poesía culta que celebra a la mujer y al amor se difundió desde Provenza y se renovó durante los siglos XII y XIII en Inglaterra, España (Cataluña y Castilla) y en Sicilia; influyó en los Minnesänger alemanes y transcendió el gran arte de Petrarca.

Debemos considerar, al acercamos a estas composiciones, su doble vertiente poética y musical. Es muy importante valorar las condiciones sociales del nacimiento, difusión y ejecución de las canciones trovadorescas. La música se asociaba a la poesía de una manera difícil de precisar, pero lo cierto es que príncipes y plebeyos, profesionales y diletantes impulsados por su espíritu artístico dictaban, escribían o repetían canciones, las interpretaban o les adaptaban música ajena, o incluso consentían que otros músicos las rehicieran. La transmisión oral logró una trasformación y globalización que difundió de manera espectacular la actividad poético-musical.

Se ha dicho que aunque España no tuviera otro monumento musical que el de las Cantigas, bastaría éste para colocarla entre las naciones musicalmente más privilegiadas de la Europa medieval. Para suerte nuestra, el fondo musical conservado de las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio presenta ejemplos acabados de lirismo encantador que no tienen igual en otros fondos medievales existentes; algunas tonadas de las Cantigas de loor sirven para imaginarnos de qué modo cantaría aquella música trovadoresca gallega, a la que tanto se había habituado la corte Castellana. No siendo esto suficiente, en 1915 se descubrieron en Madrid las seis Cantigas de amigo de Martín Codax, trovador gallego del siglo XIII originario de La Coruña. Las melodías gallegas de Martín Codax revisten una importancia extraordinaria para la historia musical europea, por ser el único ejemplo existente en Europa de canciones amorosas en boca de la enamorada, conservadas con música. Reina también en ellas un lirismo popular de alto vuelo y un sentimiento de añoranza apenas igualado por la canción tradicional gallega. Aunque las cadencias melismáticas de estas canciones recuerdan las similares de las laudes italianas y de algunas melodías alemanas de los Minnesänger, no tienen nada que ver con ello; en cambio evocan otras canciones agrícolas conservadas por tradición oral del pueblo español. Difícilmente se hubiera encontrado en Europa otra Corte tan rica en poetas y músicos como la del Rey Sabio, donde alternaban trovadores provenzales y gallegos, juglares de Castilla y otros venidos de los diferentes países hispánicos y europeos. Allí figuraban también juglares moros y judíos. Tal intercambio musical, por lo rico y variado, originó una floración portentosa, cuyo resultado aparece en las 423 melodías alfonsinas conservadas. En las miniaturas de las Cantigas de Santa María figuran más de treinta clases de instrumentos tocados por juglares moros, judíos y cristianos. La mayoría de estas cantigas están fundadas en hechos acaecidos en tiempo del Rey Sabio y de su familia, en cuentos locales y principalmente en anécdotas milagrosas. Hay cantigas inspiradas por historias legendarias de carácter universal muy en boga por Europa en aquella época a través de versiones poéticas en latín o en vulgar. Los temas son unas veces tradicionales e históricos; y otras fantásticos e infantiles.

Sefarad era la tierra más occidental de Europa y los judíos españoles eran conocidos como sefarditas. Su música encontró su máxima expresión tanto en Castilla como en Aragón bebiendo en fuentes populares castellanas y aragonesas. La influencia árabe es evidente tanto en el ritmo como en la instrumentación, pero el resultado final es un mestizaje arabe-judío-cristiano. Cantadas en castellano, la temática fundamental es la amorosa aunque encontramos también canciones de boda y cuna.

Los cantos de la iglesia cristiana de Occidente se denominan gregorianos en sentido literal, debido al pontífice que por vez primera entre los siglos VI y VII coleccionó las preces nacidas y transmitidas hasta entonces. Por lo tanto, la expresión Cantus gregorianus comprende todas las cantinelas litúrgicas oficiales, únicamente vocales, de la Iglesia católica romana. A partir del siglo XII o XIII, el canto gregoriano se llamó cantus planus, canto llano, es decir, no medio, y se le distinguía del canto figurado, música mensurata, cuyos sonidos tenían duración variada. Para que el canto de los cristianos se distinguiese del que usaban los paganos, los instrumentos quedaron excluidos del culto. En el siglo IV fueron prohibidas las voces femeninas a fin de obtener una mayor severidad de las costumbres en los templos. Los solistas, escogidos y expertos, podían adornar sus propios cantos; el pueblo, por el contrario, ejecutaba una cantinela silábica y fácil. De aquí se extraen los principios básicos de la austeridad del canto gregoriano, el asunto religioso, la severidad, casi el dogmatismo, de una expresión que, sin embargo, tiene un poder y efecto único en nuestra espiritualidad, entendiendo por espiritualidad aquel sentimiento que acerca al hombre a lo no humano.









TROUBADOURS AND TROUVÈRES

This disc features a selection of instrumental works and songs with instrumental accompaniment which can be generally classified in different ways. On the one hand we have works of a religious nature that belong to the Gregorian rite, canticles of the Court of Alfonso X the Wise, secular songs of Sephardic origin, and traditional or anonymous medieval European songs.

The works of a purely instrumental nature included here are improvisations in the purest medieval style, recalling an inspiration that embodies and defines Western European musical history.

It was the troubadours who began the documented history of secular music. By troubadours we understand those poets of Southern France who, approximately between the years 1050 and 1292 wrote songs in Provençal, or rather, poems meant to be sung. By contrast we understand the trouvères to be the poets of northern France, who, between the years 1145 and 1300 wrote and sang songs in French.

It was the passionate Romantics of the 19th century who rediscovered the Provençal legacy of courtly, chivalrous and gentlemany lyric verse. This refined poetry which exalted women and love diffused from Provence in the 12th and 13th centuries and reached England, Spain (Catalonia and Castile) and Sicily, influenced the German Minnesänger, and transformed the great art of Petrarch.

We must be conscious when we approach this music of its double musical and poetic arc. It is very important to always be aware of the social conditions that gave birth, spread, and performance of the songs of the troubadours. The music was associated to poetry in a way that is difficult to define precisely, but it is known that both princes and plebeians inspired by their spirit dictated, wrote and performed these songs, performing their own or using the songs of others, or allowing other musicians to rework them. The oral tradition of transmission of these works caused a transformation and globalization which increased the spread of musical activity in a spectacular manner.

It has been said that although Spain had no other musical monument except its Cantigas, it would be sufficient to consider Spain amongst the most musically privileged nations of medieval Europe. Fortunately for us, the musical foundation preserved in the Ballads of Santa María of Alfonso X the Wise presents accomplished examples of enchanting lyricism unequalled in other existing medieval genres. Certain tonalities from the Song of Praise marvellously permit us to imagine the style in which Galician troubadours performed even while so accustoming themselves to the taste of the court of Castile. As if this were not enough, in 1915 in Madrid the six Cantigas de Amigo were discovered, by Martin Codax, the 13th century Galician troubadour. The Galician melodies of Martin Codax are of extraordinary importance for European musical history, as they are the only extant examples preserved in music of love songs sung by a woman.

These feature a popular lyricism in old style combined with a yearning scarcely equalled in Galician popular music. Although the melismatic cadences of these songs are reminiscent of the laudes of Italy, as well as various tunes of the German Minnesänger, they have nothing to do with either, instead they recall pastoral songs preserved by the oral tradition of the people of Spain. It is unlikely that there was another court in Europe quite as rich in poets and musicians as the Court of Alfonso the Wise, where Provençal and Galician troubadours, and minstrels from Castile jostled with minstrel-performers from all the different provinces of Spain. The Court also featured minstrels who were Moors and Sephardic Jews. From such a rich and varied musical interchange a rich and portentous flowering of music arose, which resulted in 423 preserved Alfonsine melodies. Amidst these Ballads of Santa María there are over thirty types of instruments played by Moorish, Jewish, and Christian minstrels. Most of these ballads are founded in events of the time of Alfonso X and his family, in local tales, and principally in miraculous anecdotes. There are ballads inspired by legendary tales of universal character very much in vogue of the Europe of that time, due to versions in both Latin and the Vulgate. At times the themes are traditional and historical; other times they are fantastical and childlike.

Sefarad means Spain in Hebrew and for that reason the Jews of the Iberian peninsula, the most Western territory in Europe, were known as Sephardic. Sephardic music reached its apogee both in Castile and Aragon, and drank of the same sources as popular Castilian and Aragonese music. But Arabic influence is evident in both the rhythms and the instrumentation, with the result being a fermentation of Arab, Jewish, and Christian styles. Sung in Spanish, the basic themes are amorous, although there are certain wedding songs and lullabies.
The songs of the Western Christian Church are literally called Gregorian, in honour of the Pope who first collected and transmitted the pieces that arose between the 5th and 7th centuries. However, the expression Cantus Gregorianus also encompasses the uniquely vocal canticles of official liturgies of the Roman Catholic Church. After the 12th or 13th century, the Gregorian chants were called the cantus planus, or simple (plain) chant, with notes of equal length, as distinguished from figurative chants with notes of varied length. In order for the chants of Christians to be distinguishable from those of pagans, instrumental accompaniment of these chants were banned. At the end of the 4th century, female voices were also prohibited, in order to achieve a more severe atmosphere in the churches. The chosen, expert, and highly soloists could sometimes adorn their canticles; the people by contrast maintained chants plain and easy as possible to the letter. From these the austerity of the Gregorian chants is derived; the religious cause, and the severity of the dogma which nonetheless has a power and unique effect on our spirituality, meaning that sentiment which nears the human to the divine.









sonusantiqva.org

The Web SonusAntiqva
inicio home